Paleosismología

La paleosismología es el estudio de los terremotos antiguos o paleoterremotos (terremotos de los que no solemos tener información de que han ocurrido ni en los datos históricos, indicaciones en textos históricos o noticias en periódicos; ni en los datos instrumentales, registrados mediante sismómetros) a partir del análisis del registro geológico.

Se asume que los grandes terremotos (con magnitud superior a 6) producen una deformación permanente en la superficie del terreno que genera la formación de nuevas estructuras (por ejemplo, escarpes y fracturas) y depósitos (por ejemplo, asociados al bloqueo de un drenaje o a la erosión del escarpe) que se pueden reconocer en el registro geológico y, por lo tanto, identificar como relacionados con la ocurrencia de un paleoterremoto.

 

En esta fotografía puedes ver un prado con un escarpe que muestra claramente unos sedimentos formados por cantos de roca y arenas. Este escarpe se produjo durante el terremoto de Kaikoura de Noviembre de 2016, tiene una altura de 4-5 metros y se generó por el movimiento repentino en el plano de falla. Con el tiempo, el escarpe se irá degradando y suavizando y esto dará lugar a unos depositen a su pie. Cuando reconocemos este tipo de depósitos en el registro geológico apoyados sobre un plano de falla lo podemos asociar a un terremoto.

Para identificar las evidencias de paleoterremotos en el registro geológico lo que hacemos es analizar exposiciones del substrato sedimentario que pueden ser naturales o excavadas, en este último caso hablamos de trincheras, las cuales ya os las comenté en esta publicación. El resultado de este análisis no solo nos permite decir que ha ocurrido uno o varios terremotos en el pasado, si no que además nos ayuda a cuantificarlos, ya que podemos medir el desplazamiento asociado a ese evento (la altura del escarpe) y a partir de esa información y mediante relaciones numéricas estimar la magnitud del terremoto. También se toman diversas muestras de los sedimentos y materia orgánica (p.e., carbón) para poder estimar sus edades mediante diferentes técnicas y así saber cuándo se produjeron los terremotos identificados.

 

Esta fotografía muestra una trinchera ya excavada y otra en proceso de excavación, realizadas cerca de Lorca (Murcia, España) para estudiar la falla de Alhama de Murcia. La particularidad de estas trincheras es que se realizaron paralelas a la falla. Esto se hizo porque esta falla se desplaza horizontalmente (casi no tiene salto vertical) y buscábamos canales que pudiésemos seguir hasta la falla y así poder cuantificar el salto/desplazamiento horizontal de estos canales a causa del movimiento de la falla (Fotografía de Marta Ferrater).

Ahora quizás te estés preguntando “y todo esto para qué sirve?” Pues aparte de para tener un mejor conocimiento de estas fallas, los datos que obtenemos de este tipo de estudios pueden ayudar a caracterizar la peligrosidad o amenaza asociada a uno de los grandes terremotos que estas puedan producir (como va a ser el temblor, la vibración, el movimiento del terreno). Esta información ayuda a desarrollar normas de construcción sismoresistente para zonas específicas, con la finalidad, que en caso de terremoto, los desperfectos en los edificios sean mínimos y de esta forma mitigar los daños que puedan llegar a acontecer.

 

 

This project has received funding from the European Union's horizon 2020 research and innovation programme under the Marie Sklodowska-Curie Grant Agreement No 6657769

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